Río Negro tiene un problema de modelo. Una economía que concentra casi dos tercios de su empleo privado registrado en ramas de baja complejidad reproduce salarios bajos, limita las oportunidades de sus trabajadores y debilita su capacidad de desarrollo. Esa es la estructura que el Gobierno de Alberto Weretilneck presenta como plataforma de un futuro extraordinario.
LABORATORIO 2920 procesó las series del Observatorio de Empleo y Dinámica Empresarial: en el primer trimestre de 2026, 84.425 de los 131.775 puestos privados registrados de Río Negro estaban concentrados en seis grupos: agro, comercio, hotelería y restaurantes, industria alimentaria, construcción y limpieza.
Representaban el 64,1% del total. Allí aparece una clave de los ingresos rionegrinos: la provincia ofrece trabajo sobre una matriz con escasa densidad de actividades tecnológicas, industriales y profesionales de alta remuneración. El resultado es una economía que ocupa trabajadores y tiene dificultades para mejorar de manera sostenida lo que esos trabajadores cobran.
Representaban el 64,1% del total. Allí aparece una clave de los ingresos rionegrinos: la provincia ofrece trabajo sobre una matriz con escasa densidad de actividades tecnológicas, industriales y profesionales de alta remuneración. El resultado es una economía que ocupa trabajadores y tiene dificultades para mejorar de manera sostenida lo que esos trabajadores cobran.
El 64,1% del empleo privado rionegrino se concentra en ramas de baja complejidad
Distribución del empleo asalariado privado registrado de Río Negro, primer trimestre de 2026. Agro, comercio, hotelería y restaurantes, industria alimentaria, construcción y limpieza reúnen 84.425 de los 131.775 puestos.

EL SALARIO EXPRESA EL MODELO
En mayo de 2026, la remuneración bruta media privada de Río Negro fue de $2.301.875. En Neuquén llegó a $4.094.579. El promedio rionegrino equivalía al 56,2% del neuquino y era el más bajo entre las cinco provincias patagónicas. La brecha salarial tiene una base productiva concreta: importa qué se produce, qué actividades concentran el empleo y cuánto valor se captura en el territorio.
En mayo de 2026, la remuneración bruta media privada de Río Negro fue de $2.301.875. En Neuquén llegó a $4.094.579. El promedio rionegrino equivalía al 56,2% del neuquino y era el más bajo entre las cinco provincias patagónicas. La brecha salarial tiene una base productiva concreta: importa qué se produce, qué actividades concentran el empleo y cuánto valor se captura en el territorio.
Comercio, agro y hotelería reunían por sí solos el 45,5% del empleo privado registrado provincial. Con alimentos y construcción llegaban al 61,5%; limpieza completaba el 64,1%. Esa concentración organiza la vida de miles de familias: sus ingresos, sus posibilidades de ahorro y el horizonte laboral de sus hijos.
La complejidad productiva se construye con ingeniería, maquinaria, tecnología y proveedores especializados. Cuando esas actividades tienen poco peso, la economía encuentra un techo para elevar sus remuneraciones. Las oportunidades de los trabajadores quedan limitadas por la estructura provincial.
Neuquén permite ver la diferencia. Aplicando el mismo agrupamiento, las seis actividades concentraban cerca del 44% de sus puestos privados registrados: veinte puntos menos que en Río Negro. Minería e hidrocarburos, electricidad, gas y agua representaban el 17,3% del empleo neuquino, frente al 4,5% rionegrino.
La diferencia también aparece en actividades especializadas. Arquitectura e ingeniería reunían 730 puestos en Río Negro y 2.096 en Neuquén. Fabricación de maquinaria y equipo registraba 231 contra 4.785. Son capacidades empresariales y laborales que sostienen otra escala de ingresos, de demanda y de oportunidades.
La brecha productiva también está en el empleo especializado
Puestos asalariados privados registrados en arquitectura e ingeniería y fabricación de maquinaria y equipo. Río Negro y Neuquén, primer trimestre de 2026. Ambas comparaciones utilizan la misma escala.

Además de la composición, hay brechas dentro de las mismas ramas. En mayo, la remuneración media del comercio rionegrino equivalía al 81,8% de la neuquina; en construcción, al 76,8%. El rezago atraviesa tanto la distribución del empleo como los ingresos de actividades comparables.
CRECER SIN TRANSFORMAR
El empleo privado registrado rionegrino creció 3,6% entre los primeros trimestres de 2025 y 2026: un saldo de 4.585 puestos adicionales. Los seis grupos analizados aportaron un aumento neto de 4.508, equivalente al 98,3% del saldo provincial. La expansión ocurrió, fundamentalmente, dentro de la estructura que mantiene bajos los ingresos medios.
El empleo crece dentro de la misma estructura
Entre los primeros trimestres de 2025 y 2026, Río Negro sumó 4.585 puestos privados registrados netos. Las seis ramas agrupadas como de baja complejidad aportaron 4.508: el 98,3% del crecimiento. Las restantes registraron un saldo conjunto de 77 puestos.

La apertura de las estadísticas aporta un ejemplo revelador. La rama de servicios jurídicos, contables y otros servicios a empresas aumentó en 2.832 puestos. De ese saldo, 2.340 correspondían a limpieza de edificios. La etiqueta agregada podía sugerir un salto de servicios profesionales; el detalle muestra qué actividad explicó gran parte del incremento.
La rama de servicios jurídicos, contables y otros servicios a empresas aumentó en 2.832 puestos. De ese saldo, 2.340 correspondían a limpieza de edificios.
El Gobierno debe responder por la composición de ese crecimiento. Una provincia puede incorporar trabajadores y seguir reproduciendo una economía que paga menos que sus vecinas. La ocupación cuenta una parte de la historia; las actividades y los salarios muestran su alcance.
La conducción provincial administra una matriz con dificultades para diversificarse y presenta cada gran anuncio como un cambio histórico. Pero el lugar de Río Negro en la comparación salarial patagónica revela cuánto de ese futuro sigue pendiente.
Río Negro tiene el salario privado más bajo de la Patagonia
Remuneración bruta media del empleo asalariado privado registrado, mayo de 2026. El promedio rionegrino equivale al 56,2% del neuquino.

LA RESPONSABILIDAD POLÍTICA
Una política de desarrollo debe transformar la estructura que produce salarios bajos. Eso exige orientar infraestructura, crédito, formación técnica, compras y capacidad estatal hacia empresas y actividades que agreguen valor. La eficiencia de una conducción se juega en los resultados que logra construir para su comunidad.
Los proyectos energéticos abren una oportunidad. Pero su aprovechamiento requiere una dirección política que conecte las inversiones con proveedores rionegrinos, servicios especializados, conocimiento y empleo estable. Esa conexión debe quedar expresada en la composición del trabajo y en los ingresos que reciben las familias.
El modelo Weretilneck muestra su ineficiencia en la persistencia del rezago. Gobernar una provincia con recursos y oportunidades implica desarrollar capacidades para que una parte creciente de su población pueda vivir mejor de su trabajo.
Weretilneck deberá responder por esa transformación. La dimensión de las inversiones sirve para describir los proyectos. La calidad del empleo y el salario sirven para evaluar al Gobierno.




Debate público
Con respeto, dejá tu opinión y participá del espacio público rionegrino.